Algunos otros versos de mi poemario:
(Imágenes de Anjana Lyer)
CON CARIÑO
Me utiliza con suma
amabilidad
Me rechaza cariñosamente
Me explica los términos del
contrato
De forma tan racional
Que no me atrevo a quejarme
Si lo atosigo, desaparecerá
Si mi conducta se vuelve
extraña
Si le llevo la contraria
Si me preocupo por él
Si lloro, si tiemblo, si
dudo
Si me duermo a su lado
Si me olvido de la hora que
es
Si me tiro por el balcón de
su casa
Si parezco su hija
Si parezco su madre
Si se me ocurre, por un
instante,
Ser yo misma, volverá la
mirada
Hacia otro lado
Y yo le diré: adelante,
ódiame
Ódiame con tu corazón
prudente
NOCTURNO
Esa calle nocturna,
desconocida,
Por donde cruza un técnico,
Televisor al hombro, y una
adolescente
Empuja escandalosa a su
recién estrenado amante
Y donde el autobús se
acerca a gran distancia
Nadando en un fluido turbio
de líneas
Y puntos de luz sin forma,
Allí, justo en la calle de
una fea ciudad,
Me ha pasado algo nuevo,
Sólo que no me doy cuenta
todavía
No sé por qué tarda tanto
ese autobús
Parece que lo hubieran
pintado
Mero espejismo febril
Tengo la sonrisa sumergida
Me gustaría alegrarme
Pero no debo
O gritar desesperada
Aún es pronto para eso
Vaya autobús más lento
Le daría un puntapié
Pero justo antes de hacerlo
Me retiene, me lleva donde
quiere
En su interior viajo a
ninguna parte
Y me veo en el cristal
Como si estuviera
volviendo.
SI QUISIERA DORMIR Y NO PUDIERA
Si quisiera dormir y no
pudiera
Por ese lacónico mirar del
reloj
que da los ojos en blanco a
menos cuarto
sorbería los gajos de aire
a tu lado cuando sueñas
y no te enterarías así de
silenciosa, e invisible
así de impertinente
si tú decidieras despertar
y me encontraras con la
boca llena de tu sueño, me
atragantaría del susto
y los ojos se me volverían
de todos los colores
antes de fingir que he
caído dormida a tu lado
de pura casualidad, y me
pincharía un dedo
con la rueca del destino
para que pudieras constatar
aliviado
que no despertaré sin tu
permiso
si quisiera dormir y no
pudiera
y tú quisieras permanecer
despierto conmigo
nos diríamos la verdad a
tientas,
lejos de ser moderados en
el sentir
y de tergiversar nuestro
semblante,
dueños del reloj como único
testigo.
miércoles, 4 de noviembre de 2015
MITOLOGÍAS ALUCINANTES: Un acercamiento al libro "Historias de la Historia" de Carlos Fisas - EL EPISODIO DE NAPOLEÓN
En el libro
“Historias de la Historia” de Carlos Fisas, se habla de una obra de fines del
siglo XVIII y principios del XIX titulada “El origen de todos los cultos o la
religión universal”, editada en cuatro volúmenes. “Pretendió demostrar que toda
religión, incluida la cristiana, y especialmente la cristiana, tenía su origen
en un mito solar. Jesús no era nada más y nada menos que una representación del
sol y los evangelios debían interpretarse, no a la luz de los hechos
históricos, sino como una degeneración del mito solar”.
Curiosamente, lo mismo dicen de Napoleón, y constituye
toda una fábula mayor incluso que la del milagro de Fátima. En aquella época no
necesitaban seguir la serie “Juego de Tronos”. Podían seguir este tipo de
folletines y alucinar en colores. Siguiendo el libro de Fisas, de Napoleón se
nos dice:
“1. Desde luego sabe todo el mundo que los poetas
llaman al Sol Apolo, y la diferencia entre Apolo – en francés Apollon- y
Napoleón no es grande, y aún queda mucho menor subiendo a la significación y
origen de estos dos nombres.
Ahora bien, Apolo es la misma palabra que Apoleón, y
se deriva de apolluo o paoleo, dos verbos griegos, que
significan perder, matar, exterminar; de manera que si el supuesto héroe de
nuestro siglo se llamase Apoleón tendría el mismo nombre que el Sol, y cumpliría
toda la significación de este nombre, pues nos lo pintan como el mayor
exterminador de hombres que ha existido jamás. Pero este personaje se llamó
Napoleón y, por consiguiente, hay en su nombre una letra inicial que no se
halla en el del Sol; hay una letra más y aún sílaba, pues en las inscripciones
grabadas en varios puntos de la capital, y señaladamente en la columna de la
plaza Vendôme, el verdadero nombre del héroe era Napoleón. Mas esta sílaba no
constituye diferencia alguna, porque es griega como el resto del nombre, y en
griego ne y nai es una de las mayores afirmaciones, lo cual pudiéramos expresar
como el adverbio verdaderamente
exterminador, verdadero Apolo, verdadero Sol.
Plaza Vendôme, París
Y ahora vamos a seguir flipando:
“5. Añaden que este moderno Apolo tuvo cuatro hermanos, pero estos cuatro
hermanos no son otra cosa que las cuatro estaciones, como vamos a probar.
Dícese que de las cuatro, tres fueron reyes, y estos tres fueron la primavera,
que reina sobre las flores, el estío que reina sobre las mieses, y el otoño que
reina sobre los frutos; y como estas tres estaciones dependen directamente del
influjo del Sol, se nos dice que los tres hermanos de Napoleón recibieron de
éste el poder, y sólo reinaron por él. Cuando se añade que de los cuatro hermanos
de Napoleón uno no fue rey, es porque de las cuatro estaciones del año, hay
una, el invierno, que sobre nada reina. (…)
1.6. Según las
mismas fábulas, Napoleón tuvo dos mujeres y otras tantas se han atribuido al
Sol; éstas fueron la Luna, según los egipcios; pero con la diferencia notable
que de la una, es decir, de la Luna, no tuvo posterioridad el Sol, y de la otra
tuvo un hijo único que fue Horo, hijo de Osiris y de Isis, es decir, del Sol y
de la Tierra”.
A esto le llamo yo unir períodos históricos, mitologías,
epistemología, interpretaciones y efectos de algún tipo de droga sin duda. Pero
es una historia muy divertida. Sobre Napoleón hay diez apartados, nada menos,
y el libro de Fisas resulta muy, muy interesante.
domingo, 1 de noviembre de 2015
Sobre una visión artística de
la locura
Más allá de las necesidades
de medicalización, de terapia o de apoyo familiar y social para la correcta
integración, hay una parte del estado mental desequilibrado, desajustado, que
puede constituir al beneficio de la comunidad. La asociación de locura con
creatividad hace referencia a ese desajuste con el resto, de forma que el
aislamiento produce una visión periférica y los efectos cerebrales también
pueden inducir a ver las cosas de forma radicalmente distinta. Esto puede
generar nuevas ideas que lleven aparejado el progreso científico, tecnológico y
humanístico. Veamos algunas cosas que los mismos artistas han dicho de sus
propias locuras. Un homenaje a ella misma.
Anna Sobieski
Poema “Los locos”, de Roque
Dalton García
A los locos no nos quedan bien los nombres.
Los demás seres
llevan sus nombres como vestidos nuevos,
los balbucean al fundar amigos,
los hacen imprimir en tarjetitas blancas
que luego van de mano en mano
con la alegría de las cosas simples.
Y qué alegría muestran los Alfredos, los Antonios,
los pobres Juanes y los taciturnos Sergios,
los Alejandros con olor a mar!
Todos extienden, desde la misma garganta con que cantan
sus nombres envidiables como banderas bélicas,
tus nombres que se quedan en la tierra sonando
aunque ellos con sus huesos se vayan a la sombra.
Pero los locos, ay señor, los locos
que de tanto olvidar nos asfixiamos,
los pobres locos que hasta la risa confundimos
y a quienes la alegría se nos llena de lágrimas,
cómo vamos a andar con los nombres a rastras,
cuidándolos,
puliéndolos como mínimos animales de plata,
viendo con estos ojos que ni el sueño somete
que no se pierdan entre el polvo que nos halaga y odia?
Los locos no podemos anhelar que nos nombren
pero también lo olvidaremos…
La verdadera locura quizá no sea otra cosa que la
sabiduría misma que, cansada de descubrir las vergüenzas del mundo, ha tomado
la inteligente resolución de volverse loca.
La locura, la verdadera locura, nos está haciendo
mucha falta, a ver si nos cura de esta peste del sentido común que nos tiene a
cada uno ahogado el propio.
Canciones sobre la
locura en sus diferentes formas
Canciones
It’s a perfect day (Lou Reed)
Paranoid – Black Sabbath
Hotel California – The Eagles
Balada para un loco – Astor Piazzola
Can I play with madness – Iron Maiden
Loco – Calamaro
Locura transitoria – Extremoduro
Basket Case – Green Day
This maniac’s in love with you – Alice Cooper
Poetas de nueva
generación
En esta década se ha producido
una corriente de jóvenes poetas que han generado nuevas vías de expresión
basadas en un romanticismo cibernético que, de alguna forma, compartían, inspirándose mutuamente. No les importó incluir la locura como una
de sus banderas y se halla en muchos de sus poemas. También influencias como
las de Rimbaud, Sylvia Plath o Virginia Woolf los ha hecho empatizar con el
lado creativo de la mente turbada. Aquí la larga lista de la serie "Tenían veinte años y estaban locos" (ya de paso, aprovecho
para darlos a conocer, porque valen mucho la pena):
En momentos de peligro, puede
constituir un recurso imprescindible para la supervivencia. Aquí dos personajes
famosos, el primero inventado, el segundo real, aunque un poco adaptado por la
novela de Robert Graves:
EL QUE SE HACÍA EL LOCO: HAMLET
Ser
o no ser, esa es la cuestión. ¿Qué es más noble para el alma sufrir los golpes
y las flechas de la injusta fortuna o tomar las armas contra un mar de adversidades
y oponiéndose a ella, encontrar el fin? Morir, dormir… nada más; y con un sueño
poder decir que acabamos con el sufrimiento del corazón y los mil choques que
por naturaleza son herencia de la carne… Es un final piadosamente deseable.
Morir, dormir, dormir… quizá soñar. Ahí está la dificultad. Ya que en ese sueño
de muerte, los sueños que pueden venir cuando nos hayamos despojado de la
confusión de esta vida mortal, nos hace frenar el impulso. Ahí está el respeto
que hace de tan larga vida una calamidad. Pues quien soportaría los latigazos y
los insultos del tiempo, la injusticia del opresor, el desprecio del orgulloso,
el dolor penetrante de un amor despreciado, la tardanza de la ley, la
insolencia del poder, y los insultos que el mérito paciente recibe del indigno
cuando él mismo podría desquitarse de ellos con un puñal. Quejarse y sudar bajo
una vida cansada, por el temor a algo después de la muerte – El país sin
descubrir de cuya frontera ningún viajero vuelve- aturde la voluntad y nos hace
soportar los males que sentimos en vez de volar a otros que desconocemos. La
conciencia nos hace cobardes a todos. Y así el nativo color de la resolución
enferma por el hechizo pálido del pensamiento y empresas de gran importancia y
peso con lo que a esto se refiere, sus corrientes se desbordan y pierden el
nombre de acción.