jueves, 5 de noviembre de 2015

Algunos otros versos de mi poemario:
(Imágenes de Anjana Lyer)

CON CARIÑO
Me utiliza con suma amabilidad
Me rechaza cariñosamente
Me explica los términos del contrato
De forma tan racional
Que no me atrevo a quejarme
Si lo atosigo, desaparecerá
Si mi conducta se vuelve extraña
Si le llevo la contraria
Si me preocupo por él
Si lloro, si tiemblo, si dudo
Si me duermo a su lado
Si me olvido de la hora que es
Si me tiro por el balcón de su casa
Si parezco su hija
Si parezco su madre
Si se me ocurre, por un instante,
Ser yo misma, volverá la mirada
Hacia otro lado                                                                             
Y yo le diré: adelante, ódiame
Ódiame con tu corazón prudente


NOCTURNO
Esa calle nocturna, desconocida,
Por donde cruza un técnico,
Televisor al hombro, y una adolescente
Empuja escandalosa a su recién estrenado amante
Y donde el autobús se acerca a gran distancia
Nadando en un fluido turbio de líneas
Y puntos de luz sin forma,
Allí, justo en la calle de una fea ciudad,
Me ha pasado algo nuevo,
Sólo que no me doy cuenta todavía
No sé por qué tarda tanto ese autobús
Parece que lo hubieran pintado
Mero espejismo febril
Tengo la sonrisa sumergida
Me gustaría alegrarme
Pero no debo
O gritar desesperada
Aún es pronto para eso
Vaya autobús más lento
Le daría un puntapié
Pero justo antes de hacerlo
Me retiene, me lleva donde quiere
En su interior viajo a ninguna parte
Y me veo en el cristal
Como si estuviera volviendo.


SI QUISIERA DORMIR Y NO PUDIERA
Si quisiera dormir y no pudiera
Por ese lacónico mirar del reloj
que da los ojos en blanco a menos cuarto
sorbería los gajos de aire a tu lado cuando sueñas
y no te enterarías así de silenciosa, e invisible
así de impertinente
si tú decidieras despertar y me encontraras con la
boca llena de tu sueño, me atragantaría del susto
y los ojos se me volverían de todos los colores
antes de fingir que he caído dormida a tu lado
de pura casualidad, y me pincharía un dedo
con la rueca del destino
para que pudieras constatar aliviado
que no despertaré sin tu permiso
si quisiera dormir y no pudiera
y tú quisieras permanecer despierto conmigo
nos diríamos la verdad a tientas,
lejos de ser moderados en el sentir
y de tergiversar nuestro semblante,
dueños del reloj como único testigo.

miércoles, 4 de noviembre de 2015






MITOLOGÍAS ALUCINANTES: Un acercamiento al libro "Historias de la Historia" de Carlos Fisas - EL EPISODIO DE NAPOLEÓN




En el libro “Historias de la Historia” de Carlos Fisas, se habla de una obra de fines del siglo XVIII y principios del XIX titulada “El origen de todos los cultos o la religión universal”, editada en cuatro volúmenes. “Pretendió demostrar que toda religión, incluida la cristiana, y especialmente la cristiana, tenía su origen en un mito solar. Jesús no era nada más y nada menos que una representación del sol y los evangelios debían interpretarse, no a la luz de los hechos históricos, sino como una degeneración del mito solar”.


Curiosamente, lo mismo dicen de Napoleón, y constituye toda una fábula mayor incluso que la del milagro de Fátima. En aquella época no necesitaban seguir la serie “Juego de Tronos”. Podían seguir este tipo de folletines y alucinar en colores. Siguiendo el libro de Fisas, de Napoleón se nos dice:
“1. Desde luego sabe todo el mundo que los poetas llaman al Sol Apolo, y la diferencia entre Apolo – en francés Apollon- y Napoleón no es grande, y aún queda mucho menor subiendo a la significación y origen de estos dos nombres.



Ahora bien, Apolo es la misma palabra que Apoleón, y se deriva de apolluo o paoleo, dos verbos griegos, que significan perder, matar, exterminar; de manera que si el supuesto héroe de nuestro siglo se llamase Apoleón tendría el mismo nombre que el Sol, y cumpliría toda la significación de este nombre, pues nos lo pintan como el mayor exterminador de hombres que ha existido jamás. Pero este personaje se llamó Napoleón y, por consiguiente, hay en su nombre una letra inicial que no se halla en el del Sol; hay una letra más y aún sílaba, pues en las inscripciones grabadas en varios puntos de la capital, y señaladamente en la columna de la plaza Vendôme, el verdadero nombre del héroe era Napoleón. Mas esta sílaba no constituye diferencia alguna, porque es griega como el resto del nombre, y en griego ne y nai es una de las mayores afirmaciones, lo cual pudiéramos expresar como el adverbio verdaderamente exterminador, verdadero Apolo, verdadero Sol.


Plaza Vendôme, París

Y ahora vamos a seguir flipando:

“5. Añaden que este moderno Apolo tuvo cuatro hermanos, pero estos cuatro hermanos no son otra cosa que las cuatro estaciones, como vamos a probar. Dícese que de las cuatro, tres fueron reyes, y estos tres fueron la primavera, que reina sobre las flores, el estío que reina sobre las mieses, y el otoño que reina sobre los frutos; y como estas tres estaciones dependen directamente del influjo del Sol, se nos dice que los tres hermanos de Napoleón recibieron de éste el poder, y sólo reinaron por él. Cuando se añade que de los cuatro hermanos de Napoleón uno no fue rey, es porque de las cuatro estaciones del año, hay una, el invierno, que sobre nada reina. (…)



1.      6.  Según las mismas fábulas, Napoleón tuvo dos mujeres y otras tantas se han atribuido al Sol; éstas fueron la Luna, según los egipcios; pero con la diferencia notable que de la una, es decir, de la Luna, no tuvo posterioridad el Sol, y de la otra tuvo un hijo único que fue Horo, hijo de Osiris y de Isis, es decir, del Sol y de la Tierra”.




A esto le llamo yo unir períodos históricos, mitologías, epistemología, interpretaciones y efectos de algún tipo de droga sin duda. Pero es una historia muy divertida. Sobre Napoleón hay diez apartados, nada menos, y el libro de Fisas resulta muy, muy interesante.













domingo, 1 de noviembre de 2015

Sobre una visión artística de la locura

Más allá de las necesidades de medicalización, de terapia o de apoyo familiar y social para la correcta integración, hay una parte del estado mental desequilibrado, desajustado, que puede constituir al beneficio de la comunidad. La asociación de locura con creatividad hace referencia a ese desajuste con el resto, de forma que el aislamiento produce una visión periférica y los efectos cerebrales también pueden inducir a ver las cosas de forma radicalmente distinta. Esto puede generar nuevas ideas que lleven aparejado el progreso científico, tecnológico y humanístico. Veamos algunas cosas que los mismos artistas han dicho de sus propias locuras. Un homenaje a ella misma.

Anna Sobieski


Poema “Los locos”, de Roque Dalton García


A los locos no nos quedan bien los nombres.

Los demás seres
llevan sus nombres como vestidos nuevos,
los balbucean al fundar amigos,
los hacen imprimir en tarjetitas blancas
que luego van de mano en mano
con la alegría de las cosas simples.

Y qué alegría muestran los Alfredos, los Antonios,
los pobres Juanes y los taciturnos Sergios,
los Alejandros con olor a mar!

Todos extienden, desde la misma garganta con que cantan
sus nombres envidiables como banderas bélicas,
tus nombres que se quedan en la tierra sonando
aunque ellos con sus huesos se vayan a la sombra.

Pero los locos, ay señor, los locos
que de tanto olvidar nos asfixiamos,
los pobres locos que hasta la risa confundimos
y a quienes la alegría se nos llena de lágrimas,
cómo vamos a andar con los nombres a rastras,
cuidándolos,
puliéndolos como mínimos animales de plata,
viendo con estos ojos que ni el sueño somete
que no se pierdan entre el polvo que nos halaga y odia?

Los locos no podemos anhelar que nos nombren
pero también lo olvidaremos






Aforismos

En el amor siempre hay algo de locura, mas en la locura siempre hay algo de razón.
Friedrich Nietzsche (1844-1900) Filosofo alemán.

La verdadera locura quizá no sea otra cosa que la sabiduría misma que, cansada de descubrir las vergüenzas del mundo, ha tomado la inteligente resolución de volverse loca.
Heinrich Heine (1797-1856) Poeta alemán.

Me volví loco, con largos intervalos de horrible cordura.
Edgar Allan Poe (1809-1849) Escritor estadounidense.

Alguna gente no enloquece nunca. Qué vida verdaderamente horrible deben tener.
Charles Bukowski (1920-1994) Escritor estadounidense.

Cuando un loco parece completamente sensato, es ya el momento de ponerle la camisa de fuerza.
Edgar Allan Poe (1809-1849) Escritor estadounidense.

Loco no es el que ha perdido la razón, sino el que lo ha perdido todo, todo, menos la razón.
Gilbert Keith Chesterton (1874-1936) Escritor británico.

El amor y la locura son los motores que hacen andar la vida.
Marguerite Yourcenar (1903-1987) Escritora francesa.

El loco no puede reincorporarse a la realidad, está permanentemente viviendo su fantasía.
Carlos Castilla del Pino (1922-?) Psiquiatra y escritor español.

La locura, la verdadera locura, nos está haciendo mucha falta, a ver si nos cura de esta peste del sentido común que nos tiene a cada uno ahogado el propio.
Miguel de Unamuno (1864-1936) Filósofo y escritor español.

Si el loco persistiera en su locura, se volvería sabio.
William Blake (1757-1827) Poeta y pintor inglés.




Canciones sobre la locura en sus diferentes formas
Canciones

It’s a perfect day (Lou Reed)




Paranoid – Black Sabbath







Hotel California – The Eagles





Balada para un loco – Astor Piazzola





Can I play with madness – Iron Maiden





Loco – Calamaro





Locura transitoria – Extremoduro






Basket Case – Green Day








This maniac’s in love with you – Alice Cooper








Poetas de nueva generación

En esta década se ha producido una corriente de jóvenes poetas que han generado nuevas vías de expresión basadas en un romanticismo cibernético que, de alguna forma, compartían, inspirándose mutuamente. No les importó incluir la locura como una de sus banderas y se halla en muchos de sus poemas. También influencias como las de Rimbaud, Sylvia Plath o Virginia Woolf los ha hecho empatizar con el lado creativo de la mente turbada. Aquí la larga lista de la serie "Tenían veinte años y estaban locos" (ya de paso, aprovecho para darlos a conocer, porque valen mucho la pena):



1998
Alba Macías (España)
Xavier Sirés (España)
1997
Rosa Berbel (España)
Marías Fleischmann (Chile)
Rocío Torres (España)
Paola Valencia (Venezuela)
1996
Ángela Varela (España)
1995
Sandra Martínez (España)
Catalina Stanislav (Rumanía)
Alexandra Espinosa (Colombia)
Carlos Catena (España)
Myriam Seda (España)
Roberto Valdivia (Perú)
Josué R. Hipolo (Perú)

                                                                                                                     


1994
Julio Fontán (España)
Agostina Ciccone (Argentina)
Ana Martínez Bautista (España)
Belén Benito (España)
Leonor Saro García (España)

Óscar García Sierra (España)
Martín Rangel (México)
Henar Bengale (España)
Daniela Prado (Colombia)
Juan Romero Vinueza (Ecuador)
Pamela Rahn (Venezuela)
1993
Nick DAndrea (EEUU)
Cody Troyan (EEUU)
Marcos Ortiz Andrino (España)
Kevin Castro (Perú)
James Duncan (Australia)
María Mínguez Lamanuzzi (España)
Vlad Pojoga (Rumanía)
Yasmín C. Moreno (España)
Patricia Úbeda Sánchez (España)
Enrique Zamorano (España)
Crhistian Bafomec (Perú)
Jesús Montoya (Venezuela)
Daniela Rey Serrata (México)
Clyo Mendoza (México)
Daniela Gaitan (Colombia)
1992
Jordan Castro (EEUU)
Odile L’Autremonde (España)
Miguel Rual (España)
Nerea Crespo (España)
Andrea Miguélez (España)
Caterina Scicchitano (Argentina)
Augusto Sonrics (México)
Alonso Ruiz (México)
Paola Llamas Dinero (México)
Jesús Carmona-Robles (México)
Genkidama Ñu (México)
1991
Enrique Morales (España)
Emily Roberts (España)
Ángel de la Torre (España)

Marcos Rivas (España)
Jorge Brunete Gil (España)
Judit R. (España)
Amy Blakemore (Reino Unido)
Laura B. (España)
María Schmettering (España)
Diva Gutiérrez Medina (España)
Carlota Moseguí (España)
Job Pons (España)
Cristian Piné (España)
Juan Fernández Rivero (España)
Román Villalobos (México)
Juan Manuel Zermeño Posadas (México)

1990
Ernesto Castro (España)
David Fishkind (EEUU)
Álvaro Guijarro (España)
Marta Echaves (España)
Samuel Yebra (España)
María M. Bautista (España)
Ruth Llana (España)
Annie Katchinska (Reino Unido)
Javier Ventura Mullor (España)
Kat Dixon (EEUU)
Miguel Retana (España)
Javier Montoro (España)
Cristian Alcaraz (España)
Eba Reiro (España)

David Meza (México)
Sofía Lino (Argentina)
Frances Dinger (EEUU)
Diego Álvarez Miguel (España)
Naira Perdu Molina (España)
Manuel Pujante (España)
Edgar Campos (España)
Lieke Marsman (Holanda)
Ana Castro (España)
Arturo Sánchez (España)
Alejandro Cinque (España)





Yu Youyou (China)
Maximiliano Andrade (Chile)

Oriette D’Angelo (Venezuela)
Patricia Lino (Portugal)
Pablo Piceno (Alemania / México)
Julio Mejía III (México)
1989
Ellen Kennedy (EEUU)
Sara R. Gallardo (España)
Alberto Guirao (España)
Jake Fournier (EEUU)
Alex Reig (España)
Rafael Banegas (España)
Marga López Morales (España)
Raquel M. Soto (España)

Diego Morgan (Argentina)
Marina Ramón-Borja (España)
Julio Fuertes Tarín (España)
Stacey Teague (Nueva Zelanda)
Jacob Steinberg (EEUU)
Omar De Col (Reino Unido)
Sophie Collins (Reino Unido)
Lucas Ruppel (Argentina)
Davo Valdés (México)
Isandro Ojeda (España)
Raúl Allain (Perú)
Al-Amin Emran (Francia)

Harry Burke (Reino Unido)
Misael Hernández Paz (Guatemala)
Malén Denis (Argentina)
Vicente Monroy (España)
Aleida Belem Salazar (México)
Olga Carrizales (México)
1988
David Leo García (España)
Berta García Faet (España)
Laura Rosal (España)
Adriana Bañares (España)

Patricia Maestro (España)
Carlota Fuentevilla (España)
Madison Langston (EEUU)
Zuilma Villela (México)
Dante García (México)
Katja Perat (Eslovenia)
1987
Raúl E. Narbón (España)
Alberto Acerete (España)
María Simó (España)
Richard Chiem (EEUU)
Javier Gato (España)
Steve Roggenbuck (EEUU)
Héctor Juanatey (España)
Francisco José Najarro (España)

Magdalena Camargo Lemieszek (Panamá)
Zachary Whalen (Canadá)
Rocío Álvarez Albizuri (España)
Anna Gual (España)
Brittany Wallace (EEUU)
Lysiane Rakotoson (Francia)
Hannah Miet (EEUU)
Rocío Saavedra (España)
Shaun Gannon (EEUU)

José Alberto Arias Pereira (España)
Layla Martínez (España)
Helio León (España)
Vlad Dragoi (Rumanía)
Andrew Duncan Worthington (EEUU)
Joshua Espinoza (EEUU)
Irianna Chávez Esparza (Mexico)
Myra Jara (Perú)
Ricardo Limassol (México)
Carlos M-Castro (Nicaragua)
1986
Natalia Litvinova (Bielorrusia / Argentina)

Juan Bello (España)
Laura Casielles (España)
María González (España)
Denisse Vega Farfán (Perú)
Unai Velasco (España)
Alba González Sanz (España)
María Salvador (España)
Cassandra Troyan (EEUU)
DJ Berndt (EEUU)
Carrie Lorig (EEUU)
Carmen G. de la Cueva (España)
Marco Aragno (Italia)
Martha Asunción Alonso (España)
Vanity Dust (España)
Carabella Sands (EEUU)
Guillermo Morales Sillas (España)
1985
Javier Vicedo Alós (España)
Megan Boyle (EEUU)
Bárbara Butragueño (España)
Ana C. (México/EEUU)
Ruth Sanz (España)
Stephen Tully Dierks (EEUU)
Sara Sams (EEUU)
Antonina Semenets (Ucrania)
Yax-Kin Melchy (México)
Patricia Robles (España)
Tim Cockburn (Reino Unido)
Maria Borio (Italia)
David Teles Pereira (Portugal)
Jesús Nieto Jurado (España)
Lucía Morales (España)
Felipe Herrero (Argentina)
Dante Tercero (México)
1984
Cristina Fernández Recasens (España)
Kendra Grant Malone (EEUU)
Karen Valladares (Honduras)
Pablo López Pleguezuelo (España)
Irène Gayraud (Francia)
1983
Tao Lin (EEUU)
María Ramos (España)
Anna-Lisa Marí (España)
David Refoyo (España)
Pablo López Carballo (España)





La locura fingida

En momentos de peligro, puede constituir un recurso imprescindible para la supervivencia. Aquí dos personajes famosos, el primero inventado, el segundo real, aunque un poco adaptado por la novela de Robert Graves:

EL QUE SE HACÍA EL LOCO: HAMLET
Ser o no ser, esa es la cuestión. ¿Qué es más noble para el alma sufrir los golpes y las flechas de la injusta fortuna o tomar las armas contra un mar de adversidades y oponiéndose a ella, encontrar el fin? Morir, dormir… nada más; y con un sueño poder decir que acabamos con el sufrimiento del corazón y los mil choques que por naturaleza son herencia de la carne… Es un final piadosamente deseable. Morir, dormir, dormir… quizá soñar. Ahí está la dificultad. Ya que en ese sueño de muerte, los sueños que pueden venir cuando nos hayamos despojado de la confusión de esta vida mortal, nos hace frenar el impulso. Ahí está el respeto que hace de tan larga vida una calamidad. Pues quien soportaría los latigazos y los insultos del tiempo, la injusticia del opresor, el desprecio del orgulloso, el dolor penetrante de un amor despreciado, la tardanza de la ley, la insolencia del poder, y los insultos que el mérito paciente recibe del indigno cuando él mismo podría desquitarse de ellos con un puñal. Quejarse y sudar bajo una vida cansada, por el temor a algo después de la muerte – El país sin descubrir de cuya frontera ningún viajero vuelve- aturde la voluntad y nos hace soportar los males que sentimos en vez de volar a otros que desconocemos. La conciencia nos hace cobardes a todos. Y así el nativo color de la resolución enferma por el hechizo pálido del pensamiento y empresas de gran importancia y peso con lo que a esto se refiere, sus corrientes se desbordan y pierden el nombre de acción.

EL QUE SE HACÍA EL TONTO: YO, CLAUDIO





LA POKEVOLUCIÓN DE QUENTIN

ÉRASE UNA VEZ…TARANTINO Como cualquier fan de Tarantino, fui a disfrutar de su última creación sin la necesidad de buscar algo definit...