SOBRE LOS GRUPOS HUMANOS
Voy a clasificarlos en tres tipos:
-
Las Sectas:
o
Escanean a los
nuevos miembros, los adulan, fingen que se ponen en su piel y, poco a poco, les
hacen cambiar su comportamiento, vestuario, lenguaje, los aíslan de su grupo
social cercano, les hacen sentir menos que el grupo, dependientes de él y, en
concreto, de su líder.
o
No aceptan
voces críticas, que son expulsadas sin piedad.
o
Realizan actos
de anulación del pensamiento, repetitivos, refuerzan positivamente cualquier
acto en beneficio del grupo y castigan o aíslan a aquel que se desvía de la
norma.
-
Los Altruistas:
o
Se crean
después de un momento eufórico, un insight, una idea generada en comunión de unos
pocos que, poco a poco, va tomando forma en respuesta a una necesidad común.
Pasa por varias fases:
- Inicio: se empieza tímidamente, cometiendo errores de novato y, una vez habiendo adquirido cierto formato, si éste resulta atractivo, sobre todo en los grupos artísticos (teatro, narrativa, pintura…) crece rápidamente y todo el mundo quiere colaborar. Hay apenas críticas porque no se ven. Todo es bonito.
- Maduración: aparecen las primeras críticas. Hay cosas que se pasan y otras que no porque, al crecer el grupo se deforma la idea inicial y existe una tensión entre la amalgama de la multiplicidad de formatos y la concepción de una cierta estructura. Algunos disconformes se marcharán. Otros se marcharán porque los disconformes se han marchado. Los que se quedan dudarán de sus propias críticas al comprobar que han perdido miembros valiosos (o no).
- Decadencia: comienzan las críticas contra el sistema, contra la propia iniciativa, la verdadera guerra interna. Se dicen cosas horribles, la gente se separa en pequeños grupos y luchan unos contra otros. Es el momento de la desaparición.
Durante todas estas fases aparecerán personas con ganas de liarla,
peligrosas, en busca de emociones fuertes o, sencillamente, estúpidas,
incapaces de seguir unas normas básicas de convivencia. Pueden dañar el grupo
si se les permite, pero no si se les recuerdan las normas, que han de estar
bien claras.
-
Los basados en
objetivos a corto plazo:
o
Son los más
efectivos, racionales y, probablemente, no vuelvan a juntarse a no ser que se
produzca un nexo emocional durante el proceso, suceso bastante común. Lo
curioso de estos grupos es descubrir que compartes muchas cosas con gente que
considerabas incompatible.
CONSEJOS BÁSICOS PARA FORMAR PARTE DE UN GRUPO Y NO
MORIR EN EL INTENTO
- Sé educado y respetuoso con los demás (ponte en su lugar antes de decir nada).
- El grupo no eres tú, ni tu familia, ni tu forma de vida. Puedes sobrevivir sin ellos.
- Las relaciones con los miembros han de ser de tú a tú, no de todos contra uno. Por tanto, has de encontrar la manera de relacionarte con cada uno. Al principio será complicado. Para eso están los que introducen a los nuevos y también tus dotes para la improvisación si no eres demasiado tímido.
- Disfruta los momentos eufóricos al máximo y recuérdalos también en momentos tristes. Mira las fotos de felicidad con tus compañeros si, en algún momento, os encontráis separados por la razón que sea.
- Los pequeños grupos pueden volver a juntarse en nuevos proyectos. Las relaciones no tienen por qué perderse necesariamente, todo depende del motivo que produjo la ruptura.
- Los grupos de larga duración son: flexibles, tolerantes, con alto umbral a la frustración, un poco olvidadizos y espontáneos.
- No pertenecer a un grupo admirado una vez has intentado entrar por las buenas no te hace ser menos: ellos se lo pierden.
- Sé humilde y no pidas heroicidades a nadie. Todos somos humanos y nos equivocamos.
- Un grupo de muchos miembros no tiene por qué ser ni mejor ni peor que otro de pocos. Todo depende del nexo de unión y de los proyectos compartidos, si bien sus dinámicas serán diferentes.
- Hay que distinguir los compañeros de grupo de las amistades íntimas. Algunos coincidirán y otros no. De amigos íntimos se tiene pocos, por lo general, y todos morimos solos. Eso no significa que no os sintáis arropados cuando estéis juntos, pero es una sensación temporal que deja un bonito recuerdo. Los hay con los que podréis contar a pesar de la distancia, con sólo un: “Te necesito”. Como decía Nietzsche sobre la amistad:
Éramos amigos y nos hemos vuelto
extraños. Pero está bien que sea así, y no queremos ocultarnos ni ofuscarnos
como si tuviésemos que avergonzarnos de ello.
Somos dos barcos y cada uno tiene su
meta y su rumbo; bien podemos cruzarnos y celebrar juntos una fiesta, como lo
hemos hecho - y los valerosos barcos estaban fondeados luego tan tranquilos en
un puerto y bajo un sol que parecía como si hubiesen arribado ya a la meta y
hubiesen tenido una meta.
Pero la fuerza todopoderosa de nuestras
tareas nos separó e impulsó luego hacia diferentes mares y regiones del sol, y
tal vez nunca más nos veremos - tal vez nos volveremos a ver, pero no nos
reconoceremos de muevo: ¡los diferentes mares y soles nos habrán trasformado!
Que tengamos que ser extraños uno para
el otro, es la ley que está sobre nosotros: ¡por eso mismo hemos de volvernos
más dignos de estimación uno al otro!.
¡Por eso mismo ha de volverse más
sagrado el recuerdo de nuestra anterior amistad! Probablemente existe una
enorme e invisible curva y órbita de estrellas, en la que puedan estar
contenidos como pequeños tramos nuestros caminos y metas tan diferentes
-¡elevémonos hacia ese pensamiento!.
Pero nuestra vida es demasiado corta y
demasiado escaso el poder de nuestra visión, como para que pudiéramos ser algo
más que amigos, en el sentido de aquella sublime posibilidad.
Y es así como queremos creer en nuestra
amistad de estrellas, aun cuando tuviéramos que ser enemigos en la tierra.




No hay comentarios:
Publicar un comentario